El compromiso significa centrarse con precisión, una seguridad completa sobre el golpe, una mente tranquila, una ausencia de duda, claridad de mente.
Es una parte esencial del estado mental de cada gran jugador. De hecho, existen dos grandes tipos de compromisos que cada gran jugador despliega. El primero es comprometerse con cada golpe. El segundo es comprometerse con un programa de mejora.
En cada golpe, un golfista debe tener una imagen en su mente de cómo viajará la bola, del palo y del swing que usará para llegar allí. Luego debe encomendarse a esta imagen de forma decisiva. De lo contrario, no puede dar el golpe con la mente clara, y sin ella, el cuerpo no podría realizar un buen swing.
Una falta de compromiso puede ser simplemente un poco de duda o incertidumbre. Puede ser de ese tipo de pensamiento que quiere entrar en su mente cuando se coloca la bola: ‘‘Quizás debería usar un hierro cortado´´ o ‘‘¿Qué sucede si el putt se pasa del hoyo casi dos metros?’’.
Si esos pensamientos le invaden, podría ser porque no emplea el suficiente tiempo en su rutina previa para observar todos los factores involucrados en un cierto golpe.
Si se coloca ante un putt y de repente nota que el palo está a favor, y no se había fijado en el cuándo estaba detrás de la bola, entonces su rutina previa al golpe era defectuosa. Si de repente decide que su alineación no es buena, que no apunta al objetivo, podría ser que no está siendo lo suficiente meticuloso con su colocación. Necesita encajar estos aspectos en su rutina previa al golpe. También necesita alejarse de ese golpe en particular hasta que pueda sentirse completamente comprometido con lo que está haciendo. La indecisión mermará a su talento y su habilidad.
Comprometerse es absolutamente esencial en situaciones difíciles como la lluvia y el viento. Si no se compromete y no es decidido bajo esas circunstancias, no tiene posibilidades.
También tiene que comprometerse con el proceso para mejorar.
Si es un jugador amateur que todavía lucha por bajar de 90, puede significar seguir un programa de clases y practicar varias veces entre ellas. Puede significar también, evaluar honradamente los puntos débiles de su juego y prestarle atención.
A algunos jugadores les preocupa demasiado demostrar a los demás que están comprometidos; quieren ser los primeros en llegar al campo de practica y los últimos en irse. Comprometerse es fácil, lo difícil es mantenerlo. La gente que mantiene su compromiso tiende a tener una apariencia optimista. El optimismo le mantiene a flote cuando el progreso es lento o inexistente. Siempre piensan en las razones por las que tendrán éxito a largo plazo. Creen que, si siguen conectados, algo grande les ocurrirá. Las personas que son pesimistas tienden a disgustarse ante la adversidad y abandonan.
¡Sea optimista!